jueves, 10 de febrero de 2011

LÍNEAS IMAGINARIAS

Me emputa la ciudad donde yo vivo esta vetada para mi, para todos; tiene zonas prohibidas, sectores de ellas son vigilados con recelo por grupos armados. A ese barrio no se meta a menos que consigas un derecho especial, alguien que viva en el barrio que entre con vos y te devuelva  tus fronteras antes de levantar el telón nocturno. ¿porque no puedo caminar por allí? Es mi ciudad ¿o no? ¿porque no puedo caminar libremente por sus calles, recorrer sus barrios, tomar cerveza en sus bares, escuchar sus sonidos. Es mi ciudad ¿o no? Bien parece que no lo es, no es nuestra ciudad será de otros, cada pedacito tiene un dueño diferente y así se va escalando hasta encontrar dueños de muchos pedacitos y mas arriba menos dueños de grandes pedazos, una ciudad partida, fragmentada por muchas razones irracionales. Me emputa la ciudad donde vivo.

Me emputa el mundo donde vivo, el mundo es igual a mi ciudad. ¿cómo justificarle a los grupos armados que no hagan eso en la ciudad cuando el mundo hace exactamente lo mismo? ¿en que se diferencia un calentón del barrio cuando decide quien pasa y quien no pisa sus calles de un cónsul o embajador cuando solicitamos la visa? se diferenciaran por la corbata y porque del cónsul si nos comemos el cuento que tiene derecho a negarnos pasear por su barrio.
El ser humano creo el dinero que le separa de la naturaleza y las fronteras que le separa de otros seres humanos.

Las potencias, como gustan de llamarse a si mismos los países opresores, como un apodo, un alias; las potencias te niegan la entrada a su territorio, tenemos que demostrar que merecemos vivir entre ellos o siquiera pasear por sus plazas, muy parecido pasa con los créditos de los bancos ¿se han dado cuenta que para conseguir un crédito -al menos en colombia pasa- debemos demostrar que se tiene ya tanto dinero como para no necesitar ese crédito? así mismo sucede con las visas, debes demostrar que no necesitas ir allí. ¿acaso soy un ciudadano de segunda clase? ¿eso existe aun? claro que existimos, soy un ciudadano de segunda clase por causas naturales, no importa que lo denunciara Haile Selassie ante las naciones unidas y lo cantara Bob Marley ante el mundo ¿Que todos nacemos libres e iguales? si somos iguales que importa el lugar donde nací ¿que diferencia hay entre un gringo y yo? ¿o un japonés o un francés o un belga y yo? Yo lo se, se que soy menos que ellos pues me lo recuerdan todos los días y todos los días se atreven a hablarme de paz.

La inmigración masiva es un problema creado por los países que la sufren. Ustedes vinieron a mi barrio a empobrecernos y a matarnos y ahora no puedo ir a su barrio para recuperar un poco, incluso el amor por mi tierra me lo han quitado, sin saberlo la he culpado de todo lo que me niega. Yo creyendo que soy ciudadano del mundo y ni siquiera soy libre de caminar por mi ciudad.









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